(Expresión) En los últimos años a fuerza de malas experiencias, somos conscientes del cambio climático y de sus graves consecuencias; el nivel de embalse de la represa Pasto Grande es reflejo fehaciente de esta situación, puesto que en la última década las variaciones que ha sufrido son un claro indicio de este fenómeno.

La represa pasto grande fue concebida hace más de 30 años (1987) para almacenar 210 hectómetros cúbicos de agua, es el resultado de una lucha histórica de la población que se cristalizó en el proyecto hídrico más importante de la región sur, que a través de los años no solo abastece de agua a la población y al “valle viejo” además impulsa significativamente la ampliación de la frontera agrícola orientada  a cultivos de exportación.

Este año 2017 la represa no ha logrado captar el nivel de embalse mínimo para abastecer de agua a Moquegua e Ilo, por tal motivo se implementaron medidas de restricción tanto para el consumo humano como agrícola, un plan de contingencia que contempla acciones inmediatas para la reducción del impacto y para la consecución de agua de otras fuentes.

Actualmente el nivel del embalse se ha detenido en los 89.01Hm ha entrado en una especie de equilibro entre el agua que ingresa por los afluentes y la evaporación producida por las características morfológicas del embalse, se tiene un gran espejo de agua al que no se le había prestado la atención debida y que es causante de una gran pérdida por evaporación estimada en nueve millones de hectómetros cúbicos al año.

El Comité de Gestión de Recurso Hídricos de la cuenca Moquegua, sesionó en horas de la tarde en el local de la Administración Local del Agua, al término de la cual se acordó la derivación de agua de la represa a partir del día lunes a las 8am conforme al plan de descarga presentado por el PERPG y aprobado por la Autoridad Nacional del Agua, la misma que contempla una restricción del 30%.

Otro de los acuerdos tomados en el comité fue el de atender a los integrantes de las juntas de usuarios que se encuentren al día con el pago de la tarifa al 2017, medida que pretende incentivar el cumplimiento de esta obligación y formar una cultura responsable respecto al uso de este recurso.